DESAFIO DE INCLUSION DE NUEVA COBERTURA por Jimmy Llantén Gerente de Recursos Naturales
Actualmente en Chile y desde el año 2016, está disponible en el mercado asegurador local el denominado Seguro Apícola registrado en el depósito de Pólizas de la CMF (Comisión de Mercado Financiero) bajo el POL120160235.
Este seguro cuyo mercado objetivo es la apicultura productiva en Chile, otorga cobertura a los daños o pérdidas derivadas de la muerte de las abejas, la pérdida de la miel contenida en las colmenas y/o la destrucción de las colmenas, como consecuencia de los siguientes riesgos nominados:
i) Humo ii) Intoxicación por pesticidas iii) Viento fuerte iv) Sismo v) Tsunami vi) Lluvia torrencial vii) Incendio viii) Sacrificio a consecuencia de enfermedades exóticas nominadas ix) Golpe de calor x) Nieve xi) Congelación xii) Sequia Agrícola xiii) Erupción volcánica xiv) Robo xv) Transporte para apiarios transhumantes xvi) Responsabilidad civil.
La experiencia que hemos acumulado en VIOLLIER AJUSTADORES, en el ajuste de las pérdidas asociadas a este tipo de seguro, nos ha mostrado que los factores de mayor frecuencia de ocurrencia lo constituyen la Intoxicación por pesticidas, la Congelación y la Sequía Agrícola.
Cabe comentar que la Sequía es una condición permanente en gran parte de Chile (de mayor a menor envergadura de norte a sur) desde el año 2010, tal como lo consigna el CR2 (Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia):
“Desde el año 2010 el territorio comprendido entre las regiones de Coquimbo y de La Araucanía ha experimentado un déficit de precipitaciones cercano al 30%. Esta pérdida de lluvias ha permanecido desde entonces en forma ininterrumpida y ocurre en la década más cálida de los últimos 100 años, exacerbando el déficit hídrico a través de la evaporación desde lagos, embalses y cultivos. La persistencia temporal y la extensión espacial de la actual sequía son extraordinarias en el registro histórico”
Efecto de la Humedad Relativa y Gradiente Térmico:
Sin perjuicio de las coberturas existentes antes mencionadas, hemos detectado que existen dos elementos climáticos, no directamente asociables a la Sequía Agrícola y Golpe de Calor, pero que afectan la actividad pecoreadora de las abejas. Estos elementos guardan relación con el cambio en el comportamiento de la distribución diaria de las temperaturas y humedad relativa, especialmente en el periodo estival y específicamente durante las primeras horas del día, cuando las abejas salen desde las colmenas a la recolección de néctar. Estos elementos que hemos detectado, han sido descritos por la literatura científica y son los siguientes (Descripción citada de Montenegro, G. (2016). Manual Apícola):
– Humedad relativa:
Una humedad atmosférica muy baja, produce el efecto de desecación, lo que impide que el néctar sea libado por las abejas. Por el contrario si la humedad es muy alta se produce una disminución en la concentración de azucares del néctar.
El néctar es el líquido azucarado secretado por los nectarios de las plantas (glándulas productoras de néctar en las flores) para atraer a las abejas y otros insectos que actuarán como polinizadores.
– Gradiente térmico:
La temperatura óptima para la producción de néctar se sitúa en forma general entre los 12 y 25 °C, ya que temperaturas mayores aumentan la evapotranspiración de la planta, superando a la cantidad de agua absorbida por las raíces, provocando el cierre de los nectarios. Por otra parte, si la temperatura es muy baja, las plantas detienen sus funciones fisiológicas.
Cabe complementar, que la cobertura asociada al Golpe de Calor requiere para su operación, la concurrencia de los siguientes tres efectos: i) Derretimiento de la cera y miel ii) La muerte de las abejas iii) Colapso de la colmena. Por esta razón, dicha cobertura no es posible de aplicar al efecto del Gradiente Térmico combinado con la reducción en la Humedad Relativa objeto de este análisis.
Comentarios Finales:
Para el proceso de floración de la vegetación y su oportunidad de ocurrencia (de acuerdo al calendario o curva de floraciones de un lugar determinado) respecto del estado de desarrollo y actividad de las colmenas, la combinación del efecto de una humedad relativa baja y un rápido aumento de las temperaturas en las primeras horas de la mañana, impacta negativamente en el tiempo disponible que tienen las abejas para libar el néctar. Por esta razón, se reduce el volumen de néctar trasportado por las abejas a las colmenas, lo que tiene un efecto negativo en la producción de miel y en la sobrevivencia de las familias y sus integrantes.
Como hemos mencionado anteriormente, tanto las variaciones en la humedad relativa como las variaciones de la temperatura (gradiente térmico) y sus efectos en la oferta de néctar, son elementos climáticos que actualmente no poseen cobertura bajo el amparo de los riesgos nominados en el condicionado vigente, por lo que nos parece razonable estudiar su inclusión como cobertura previo análisis de la tarificación correspondiente por parte de los aseguradores/reaseguradores.
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